Fondo de armario para tiempos de crisis

24 noviembre 2008

Algo sencillo. Compañía tranquila para jornadas de sofá, tele y lectura. Alguien que sepa elegir el restaurante idóneo para la noche del sábado y se maneje con soltura en la carta de vinos. Algo elegante, ligeramente llamativo, para lucir en bodas y otros actos sociales. El complemento ideal para la cama. Alguien cómodo y flexible, por si te apetece bailar o vas a hacer deporte. Y poco más. Lo justo, lo adecuado para cada ocasión. Limpios y planchados. Colgados en sus perchas o perfectamente doblados en los cajones. Y en perfecto estado de revista. Nada de complicarse la vida. No están los tiempos para meterse en camisa de once varas.

6 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Y las varas siempre son demasiados largas.

Clares dijo...

He leído tu cuento. Estupendo. Es rápido, y al mismo tiempo recreado en detalles muy sensuales y sugerentes. La vida de un tipo a través de un objeto de su pertenencia, esa camisa de seda maravillosa, que toma vida y elige fatalmente el destino del hombre que la lleva, está muy acertadamente narrada. Me ha gustado leerlo. Gracias.

Leandro dijo...

Al contrario, gracias a ti. Aunque sólo sea por el tiempo

Anónimo dijo...

Muy bueno.

oneflo dijo...

Me asustas, moreno

Pilar M Clares dijo...

Qué interesante el relato, qué giro más bien dado, y qué sutil inversión de las cosas: la ropa eligiendo a las personas, toda una verdad: existen para uniformar a los seres, curioso, deberían leérselo y darse cuenta de que están desenmascarados ¿hablarán entre ellos?
Arreglaré mi armario este fin de semana, no daré lugar a que se me rebele o vaya con otra.

Besico

Diario

Diario de un escritor aficionado y perezoso

Banda Sonora

La pequeña historia musical de este Blog

Archivo

Seguidos

Seguidores

¿Alguna pregunta?

 
Vivir del cuento © 2008 Foto y textos, Leandro Llamas Pérez - Plantilla por Templates para Você